domingo, 19 de enero de 2014

El curioso caso del subgénero indie/folk femenino en inglés nacido en España


 Muchas son las similitudes compartidas entre las protagonistas de una nueva ola de artistas femeninas que captan la atención de cada vez más personas que se inmiscuyen en asuntos musicales. Se trata de mujeres jóvenes, de un ambiente semi mainstream, y que buscan plasmar sus vivencias a golpe de guitarra y buena voz.

 Son españolas, nacidas en su mayoría en el segundo lustro de los 80' y cantan en inglés. Amadas y odiadas, pero no a partes iguales. Cada vez son más las compositoras que se suben al carro de lo que podríamos definir como el principio de un subgénero propiamente patrio pero irracionalmente extranjero. Sus influencias llegan a través del mar, desde Estados Unidos y el Reino Unido, donde este estilo ya no funciona como en antaño, pero parece que nuestras protagonistas han sabido recobrar la fuerza de este género surgido en los años en los que ellas aún no habían nacido.

Así, Russian Red /Lourdes Hernández/, Anni B. Sweet /Ana López/, Alondra Bentley o Nat Simons /Natalia García/, entre otras, disfrutan de los usufructos generados en épocas pasadas por otras artistas de las que han sabido captar la esencia que ellas plasman en sus trabajos y que, como es el caso de Russian Red, han generado un interés internacional tal que su público está repartido por diferentes países europeos así como en la totalidad del continente americano.

Sus detractores insinúan que la clave del éxito de estas compositoras se basa en tener cara de niña buena y voz tersa, casi ñoña, con la que cantan a los amores adolescentes, opinión que dista extremadamente de la de sus seguidores, quienes aseguran que su música aún no ha recogido los frutos que merece.

Si en la parte más conocida encontramos el nombre de Russian Red, en la fase cuasi inicial de la carrera de estas chicas nos topamos con el proyecto de Natalia García, alías Nat Simons, que acaba de lanzar su primer larga duración, 'Home on High', del que espera poder "programar muchos conciertos para este 2014" y mostrarlo en directo.

"La música la siento como medio de transporte mental a diario para huir de la monotonía, me gusta descubrir sonidos nuevos que no conocía y que me sirvan de inspiración", así define esta joven su modus operandi, con el que está saboreando la miel del trabajo realizado, que comenzó hace ya cinco años.

Sea como fuere, estas mujeres han sabido rodearse de impecables músicos y productores para la elaboración de sus trabajos que, lejos de gustos y críticas, son realmente correctos en ejecución y producción.

A medio camino entre la popularidad de Lourdes a.k.a Russian Red y la flor aperturista de Nat Simons, encontramos los proyectos sólidos de Anni B. Sweet y Alondra Bentley, como ejemplos. Sin duda una pequeña muestra de una cada vez más extensa lista de mujeres que, con guitarra acústica en mano y versos cantados en la lengua de The Beatles, están consiguiendo lo que muchos no esperaban, el renacimiento de una moda musical liderada por mujeres.

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